martes, 17 de junio de 2008

EL VIEJO

Entraba al viejo valle de las mieses doblando la palabra, retorciendo tiempos de dolor en el silencio. No, nadie oía esos pasos lentos, pisando el reborde de los vientos, las piedritas sagradas del maíz, allá en el patio, el acento nupcial de la laguna, el revuelto de yuyos, fango y somnolencia. Nadie oía el seco refregar del cuerpo en el olvido porque el poema es un hórrido animal de llagas tibias, de tristeza. Nada, salvo ese antiguo esplendor de noches ofrecidas, de propicios temblores en el vientre y esa infancia lenta de pastos predadores, carne y humareda, sí, en el patio gris de la memoria, en el silencio.

lunes, 19 de mayo de 2008

PIEL

es decir
no una carta
breve
del exilio
ni una llaga
abierta
en herejía
sino apenas
una piel
ajada
de silencio
en
gozo de
yacer
herida

CALLANDO

es muy
pronto
pienso
para atar los
últimos cabos
de la dicha
si
de golpe en vos
ahora la palabra
funda lo que
nombro
y este
cuerpo
mío
el cráneo
seco
bebe ahora
carne de tu
voz
callando...

viernes, 16 de mayo de 2008

BUSCANDO

en el silencio pobre
del poema
suelo dibujarte
amor
con la palabra
rota entre los labios
el viejo corazón
partiendo
nombres
en trance de morir
buscando

ORDEN DE LA NOCHE

atada al borde terminal
del cuerpo
yazgo /
no en un cielo vertical
ni en cuna tibia
voy ligando polvo
a lo que nombro
es acaso aquella pena
dulce
el gozo arrepentido
de nombrarte
que desata la
palabra fresca
esa mirada tuya
oscura en
orden
grave
de la noche

miércoles, 14 de mayo de 2008

JUAN CARLOS ONETTI

DECÁLOGO MÁS UNO PARA ESCRITORES PRINCIPIANTES

I
No busquen ser originales. El ser distinto es inevitable cuando uno no se preocupa de serlo.

II
No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando le amenazan el bolsillo.

III
No traten de complicar al lector, ni buscar ni reclamar su ayuda.

IV
No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético.

V
No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempr para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.

VI
No sigan modas, abjuren del maestro sagrado antes del tercer canto del gallo.

VII
No se limiten a leer los libros ya consagrados. Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz, hoy son genios.

VIII
No olviden la frase, justamente famosa: 2 más dos son cuatro; pero ¿y si fueran 5?

IX
No desdeñen temas con extraña narrativa, cualquiera sea su origen. Roben si es necesario.

X
Mientan siempre.

XI
No olviden que Hemingway escribió: "Incluso di lecturas de los trozos ya listos de mi novela, que viene a ser lo más bajo en que un escritor puede caer."

JUAN CARLOS ONETTI Uruguay, 1909 - 1994

CÉSAR VALLEJO

El momento más grave de la vida

Un hombre dijo:
-El momento más grave de mi vida estuvo en la batalla del Marne cuando fui herido en el pecho.
Otro hombre dijo:
-El momento más grave de mi vida, ocurrió en un maremoto de Yokohama, del cual salvé milagrosamente, refugiado bajo el alero de una tienda de lacas.
Y otro hombre dijo:
-El momento más grave de mi vida acontece cuando duermo de día.
Y otro dijo:
-El momento más grave de mi vida ha estado en mi mayor soledad.
Y otro dijo:
-El momento más grave de mi vida fue mi prisión en una cárcel del Perú.
Y otro dijo:
-El momento más grave de mi vida es el haber sorprendido de perfil a mi padre.
Y el último hombre dijo:
-El momento más grave de mi vida no ha llegado todavía.

CESAR VALLEJO ( Perú, 1892-1938 )